Represores

Esta sala visibiliza quiénes fueron los represores de este centro clandestino, cuál fue su responsabilidad en el funcionamiento del campo y cuál es su situación judicial. Esta sala forma parte del Museo de Sitio del espacio para la Memoria La Perla.

“No encontré monstruos, sino funcionarios, funcionarios que actuaban como monstruos”. Primo Levi (sobreviviente del Holocausto).

La represión durante la última dictadura cívico-militar se ejerció en dos niveles totalmente relacionados: uno público y otro clandestino. En lo público, se puede rastrear el accionar del estado terrorista a través de la implementación de decisiones que buscaron anular todo tipo  de participación político-democrática: cierre del congreso, intervención del poder judicial y prohibiciones a sindicatos y partidos, censuras, cesantías masivas, son algunos de los ejemplos en este sentido. En lo clandestino, la política de exterminio se desarrolló en los más de 500 Centros Clandestinos de Detención que funcionaron en todo el país. En ellos se implementó sistemáticamente un plan de secuestro, tortura y desaparición de miles de militantes. El fin de ambas políticas fue imponer un modelo social basado en la concentración de la riqueza y la palabra en una minoría dominante que fue parte central del genocidio.

Esta sala aborda el nivel clandestino del terrorismo de estado. Dicha política no sólo ocultó las identidades y el destino de los desaparecidos, sino también la de los responsables de esos crímenes.  Por ello ha sido tan difícil responder preguntas básicas como ¿Qué fue “La Perla”? ¿Cuál era su lugar en el plan de exterminio? ¿Quiénes fueron los responsables de la represión en este campo? ¿Cuáles fueron sus funciones dentro de la maquinaria de exterminio? Todos los años de lucha por Memoria, Verdad y Justicia fueron poco a poco respondiendo estos interrogantes.

La información que sustenta esta muestra se basa en diversas fuentes: fallos judiciales, informes, libros, testimonios de sobrevivientes y familiares. Sobre todo proviene del trabajo realizado tanto por el Área de Investigación, Legales y  Comunicación de las organizaciones Familiares de Detenidos y Desaparecidos e H.I.J.O.S., como de la comisión escrache de esta última. Con el objetivo de romper el anonimato de muchos de los represores repudiándolos públicamente, escarchándolos para llegar a juzgarlos, esa lucha nos ha permitido conocer algunos de los rostros de estos funcionarios públicos quienes creían tener una eterna impunidad.