Octubre, mes de la IDENTIDAD. 40 AÑOS DE LUCHA Y AMOR

Con la alegría del encuentro del nieto 125, y en el marco de la conmemoración del Día por el Derecho a la Identidad, homenajeamos la incansable búsqueda de las Abuelas. La tenacidad de su lucha por recuperar a los nietos apropiados por el plan sistemático de robo de bebes de la dictadura cívico militar, es una guía para construir democracia con justicia.

Más de 400 bebés fueron secuestrados con sus padres o nacieron durante el cautiverio de sus madres embarazadas. Muchos de estos hombres fueron desaparecidos y asesinados antes de que sus niñas o niños nacieran, muchas fueron también las mujeres asesinadas sin llegar a parir. Hubo quienes pudieron dar a luz, convivir con sus hijos algún tiempo en la cárcel y luego entregarlos a sus familias, y otras tantas parieron en cautiverio y sus hijos y compañeros aún continúan desaparecidos. Hablamos de hombres y mujeres que construían familia, se casaban, se juntaban, tenían hijos, se enamoraban.
En el año 1977, las abuelas de estos niños y niñas conformaron la organización Abuelas de Plaza de Mayo, con el fin de buscar a sus nietos, nietas y reencontrarse con ellos.
La lucha tenaz de estas mujeres valientes logró incluir el Derecho a la Identidad en la Convención de los Derechos del niño en el año 1989, estableciendo nuevos estándares a niveles mundiales sobre el entendimiento de la infancia y de la memoria colectiva, de saber quiénes son nuestros padres, quiénes somos nosotros mismos y de dónde venimos.
Tras largos años de búsqueda y lucha inclaudicable hoy toda la sociedad argentina sabe la verdad de lo que ocurrió con 125 de esos bebés apropiados y el destino de sus madres. Desde hace cuarenta años las Abuelas marchan, las abuelas buscan, las abuelas no descansan, levantando las banderas de la Memoria, como parte inherente de la identidad, la Verdad, como condición de libertad, y la Justicia, como base de la democracia.
Después de 40 años, seguimos buscando a quienes todavía no conocen su verdadera Identidad.

Los relatos que aquí compartimos son de parejas cuyos hijos e hijas fueron secuestrados y desaparecidos, y de los niños desaparecidos que aún no conocen su verdadera identidad.

Hijo Orozco-Parodi

Es el hijo de Daniel Francisco Orozco y de Silvina Mónica Parodi, nacido durante el cautiverio de sus padres. Silvina y Daniel fueron secuestrados el 26 de marzo de 1976 de su domicilio en barrio Alta Córdoba. Silvina estaba embarazada de seis meses y medio. Dio a luz en junio de 1976 y fue visto por última vez con su madre en la cárcel del Buen Pastor. 
Los responsables de su apropiación fueron condenados el 25 de agosto de 2016 en la sentencia de la Megacausa "La Perla-La Ribera-D2".
Mientras se desarrollaba el Juicio, El Archivo Provincial de la Memoria hizo una intervención urbana: "Los Arboles de la Vida" donde se colocó un árbol a modo de homenaje en las cercanías al lugar de su secuestro. El árbol de Silvina, Daniel y su hijo está en la calle Coronel Olmedo 1486 - Alta Córdoba.
Su abuela Sonia Torres lo sigue buscando.

Mónica Roxana Chertkoff  y su Hijo/Hija 

Es el hijo o hija de Mónica Roxana Chertkoff, secuestrada durante el mes de agosto de 1975, estando embarazada de tres meses. Su cuerpo fue hallado el 12 o 13 de abril de 1976 sobre la ruta N° 20 camino a Alta Gracia, en la provincia de Córdoba. Mónica tenía 18 años. El niño o niña debió nacer en cautiverio en febrero de 1976 y aún no conoce su verdadera identidad.

Hijo/Hija Jerez Bordereau-Huarte
Es el hijo de Susana Noemí Huarte y Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bordereau, quien debió nacer entre noviembre y diciembre de 1976. 
Susana y Alejandro vivían en la calle Antonio Navarro nº 25 de Barrio Alberdi, de donde fueron secuestrados el 5 de mayo de 1976. Al momento del secuestro Susana estaba embarazada de dos meses.
La pareja permanece desaparecida. El/ la niño/a que debió nacer en cautiverio aún no conoce su verdadera identidad.

 

Hijo/Hija Pucheta-Novillo
Es el hijo o hija de Rosa Eugenia Novillo Corvalán y Guillermo Abel Pucheta, quien debió nacer entre noviembre y diciembre de 1976. Rosa y Guillermo fueron secuestrados entre abril y mayo de 1976 de la zona de Zárate-Campana en la provincia de Buenos Aires. Al momento del secuestro Rosa estaba embarazada de dos meses. Los restos de Rosa fueron identificados y entregados a su familia. Guillermo aún permanece desaparecido. El niño/a que debió nacer en cautiverio aún no conoce su verdadera identidad.